lunes, 20 de junio de 2011

Pavonado De Armas

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El pavonado consiste en la aplicación de una capa superficial de oxido abrillantado, compuesto principalmente por oxido férrico (Fe2O3) de color azulado, negro o café, con el que se cubren las piezas de acero para mejorar su aspecto y evitar su corrosión.

]Historia:

Los orígenes del pavonado son un tanto inciertos, remontándose a cerca de tres siglos. Lo que sí se conocía es que calentando el acero hasta alcanzar un tono azulado y sumergiéndolo en aceite, aumentaba considerablemente su resistencia a la herrumbre.

Metodos:


Existen dos métodos de pavonado: el ácido y el alcalino. El ácido es sin duda el método que proporciona mejor calidad, durabilidad y aspecto. Pero requiere mucho tiempo para lograr el resultado deseado. Se obtiene mediante la aplicación de ácidos que proporcionan una oxidación superficial de gran adherencia y durabilidad. En cambio el alcalino es mucho más fácil de lograr y en muy poco tiempo, por lo que es el método utilizado habitualmente.
No siempre hay una armería dispuesta a pavonar piezas sueltas del mecanismo de nuestro rifle o escopeta, siempre hablan del conjunto (un completo), y para nosotros no lo creemos necesario, y mas como están las cosas, por lo tanto nos quedamos como estamos o intentamos hacer algo con productos comerciales para dicho proceso o nos metemos a zascandilear y la liamos, doy fe de ello.  
Con estos problemas y el gusanillo del “hazlo tu mismo” en el cuerpo, hace muchos años que a mi me pico y me puse  a documentarme y a visitar a armeros expertos de los de antes, incluso les ayudaba en el proceso, paso un tiempo hasta decidirme a  experimentar por mi cuenta con resultados dispares, pero eso si  siempre disfrutando del agradable pasatiempo que es hacerte tu las cosas y a tu gusto.
                                                                 
. Los pavones fríos que se comercializan, no quiero decir que no funcionan, pero creo  que están hechos para  retoques pequeños, pero no para pavonar piezas enteras, yo utilizo uno presumiblemente “profesional”, y no consigo que queden del todo bien  las piezas de grandes. Para la restauración de rifles antiguos (mi M 98 ) he probado el  tratamiento de pulir y dar ácido  durante diez  o quince días, para luego hervir las piezas, con un resultado excelente.
 Para terminar una pieza de un arma actual de fabricación en serie como puede ser una cualquier rifle,escopeta,etc, lo suyo es el pavonado en caliente.
En la industria, dedicada a los profesionales, existen preparados de sales que funcionan a la perfección. A modo de consejo, y sin que diga que este es el mejor, (lo encontré en un articulo de otro amante al pavón)- simplemente es el que utilizo y he probado en mas de un rifle con resultados mas que satisfactorios, el PAVONSAL de la casa PROQUIMIA, ya biene preparado, me da  muy buenos resultados y sin tener que pesar y dosificar. 
                                          
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BR 900
Coloreado negro de superficies de hierro y acero a temperatura ambiente.




PAVONSAL

Pavonado en caliente de superficies de hierro y acero.

 como mucha gente no tiene ocasión de conseguir un producto industrial en cantidades pequeñas, comentaremos en este articulo, la posibilidad de prepararse uno mismo un baño de pavonado  con productos comerciales en la droguería del  barrio.  Fórmulas hay tantas como experimentadores, pero nos centraremos en la más simple posible y que funciona.  
Antes de ponernos manos a la obra hay que tener un mínimo de infraestructura. Los productos químicos por simples que sean, siempre son peligrosos y hay que manipularlos con todo el cuidado posible. Unos  guantes de goma, látex, nitrilo o parecidos, son imprescindibles. Ropa de trabajo o ropa usada,. Las salpicaduras en los ojos, por ejemplo, deberíamos prevenirlas con unas gafas adecuadas, mucha precaución, cuidado y tiento. Si podemos trabajar en  el exterior o en lugar muy ventilado, mejor . Cuidado con las manchas. Necesitaremos un hornillo de butano o algún medio para poder hervir los productos (estrevedes,campingas etc). yo tengo un recipiente de acero inoxidable de 0,20 x o,20 x 1,15  preparado con unas resistencias estancas,(este invento me lo confecciono mi amigo Helio un paleto cojonudo de Vilches,y concejal) 

 pero supongo que no será lomas practico para aquellos que comiencen o quieren probar a ver que tal resulta. Si prospera, más adelante, se puede plantear cualquier cosa... Necesitaremos dos vasijas de hierro (o de acero inoxidable), nunca las uséis de aluminio, cobre u otros materiales, recomiendo en chapa de 3mm, las sales que se emplean son corrosivas y si se contamina el baño, los resultados pueden ser desastrosos.  Como el hierro es el mismo material que queremos tratar, no es ningún problema, no preocuparse si en veces sucesivas los recipientes están oxidados pero el inoxidable sería aconsejable  por una mayor duración de los recipientes, pues aguantan el ataque de las sales. Algunos recipientes más de plástico, para el desengrase previo, un termómetro que pueda medir temperaturas de 150º centígrados o más, unos alicates o mordazas para retirar las piezas calientes, una balanza que pueda pesar con una exactitud , una probeta o jarra graduado para medir líquidos, alambres para realizar un sistema de cuelgue de las piezas para que no toquen en  el fondo y las paredes...y todo lo que os parezca necesario para trabajar cómodo y seguro. 
                                            
El noventa y nueve por ciento del éxito del pavonado depende de un excelente desengrasado de las piezas. Las piezas que no tengan grasa ni pólvora bastará simplemente sumergirlas un buen rato en una vasija con alcohol (yo uso alcohol industrial, pero sirve perfectamenteoxàlico en agua, como uno de los preparados comerciales que existen, la posible grasa queda eliminada y con un enjuague en alcohol suele ser eficaz
                                                      
Estos son los productos básicos para pavonar, son pocos y fáciles de conseguir. 
-AGUA DE GRIFO
. -SOSA CÁUSTICA que encontrareis en droguerías o establecimientos de productos de limpieza.

´-NITRATO POTÁSICO también adquirible en droguería o farmacia.
Referente a la dosificación, he leído diferentes variantes, pero por mi experiencia, y sin pretender dar lecciones, la mejor fórmula es:


15 PARTES DE AGUA
 15 PARTES DE SOSA CÁUSTICA 
2 PARTES DE NITRATO POTÁSICO
 Según las piezas que pretendamos tratar y la capacidad del recipiente, prepararemos la cantidad necesaria. En el caso que nos ocupa, han sido 450 centímetros cúbicos de agua, 450 gramos de sosa y 60 gramos de nitrato de potasa. Observad que digo “partes” alegremente como si los gramos y los cc. fuesen equivalentes con cualquier producto y sabemos que no es verdad, pero en la práctica no tiene importancia y espero sean indulgentes conmigo.
 Con esta proporción se consigue un color negro bastante intenso y neutro que me gusta. Cabe decir que en otras piezas he usado una proporción de 10-10-1 y se logra un color negro algo más amarronado que para según que piezas puede ser muy indicado. Por lo tanto, se puede variar un poco la tonalidad a base de disminuir o aumentar la cantidad de nitrato potásico. Cuestión de pruebas. A mayor cantidad de nitrato, negro más frío (azulado), a menor cantidad, color más cálido (amarronado).
Empezamos:
Medimos el agua y la ponemos en el recipiente, añadimos la sosa y el pasando por la balanza y a continuación encendemos el fuego. Pasado un tiempo empezará a hervir. Para ayudar a la disolución de los productos sólidos podemos remover con una varilla de hierro, acero inoxidable, vidrio o cualquier otro material que no sea atacado por las sales y pueda estropear el proceso, pero con suavidad, pues al manipularse tiene la tendencia a hervir bruscamente con el peligro de salpicaduras.
                                                    


Si introducimos el termómetro en el líquido, comprobaremos que va subiendo hasta alcanzar, cuando está con un hervor constante y mantenido, hasta los 145º centígrados. Este punto de ebullición es debido a las sales que contiene, y dependiendo de la cantidad, varía la temperatura. Aprovechando esta opción, podemos ver fácilmente el punto de saturado, para trabajar en condiciones iguales. Si pavonamos varias piezas o cualquier otra circunstancia, tendremos la ebullición mucho tiempo la solución, se irá evaporando el agua, la proporción producto-agua variará, la temperatura subirá y los resultados serán diferentes de los esperados. Esto es importante:

A MENOS AGUA (Y MAS SALES) = MAS TEMPERATURA

A MAS AGUA (Y MENOS SALES) = MENOS TEMPERATURA   
Muy importante a tener en cuenta, es que si añadimos agua directamente, también tiende a hervir bruscamente y se corre el peligro de salpicaduras del producto que además de caliente, es cáustico. Por lo tanto, lo recomendable, sería sacar la vasija del fuego, dejar enfriar y luego poner el agua. Si lo hacéis en caliente, (supongo que no tendréis paciencia para esperar), tener mucho cuidado y poner el agua muy despacio y con cuidado. Todo esto, es orientable trabajar con un recipiente que sea grande respecto a la cantidad de líquido que necesitamos para tratar una determinada pieza, (y con bordes altos) para así tener margen de expansión.
 Si tenemos el producto hirviendo suave y continuado, meteremos las piezas muy bien desengrasadas y suspendidas con alambres , que no toquen el fondo ni los laterales y quede cubiertas por el líquido. Por mi experiencia y grandes fallos que he cometido, diría que teniéndolas las piezas, cañones, etc en tratamiento entre quince y treinta y cinco minutos, tenemos el punto de pavonado excelente. Entre unos veinte minutos, podemos ir comprobando como va tomando color, podemos sacar las piezas y volver a sumergirlas sin mayor problema, incluso, para apreciar mejor el color, podemos enjuagar en agua en un recipiente y volver a meterlas.
 Cuando el tono conseguido nos agrada, metemos las piezas en agua para hacer un primer lavado en frío. Quitamos del fuego el recipiente del pavonado y ponemos otro con agua clara del grifo, metemos las piezas y esperamos hasta que hierva . Pasados unos minutos, las sacamos de nuevo, tiramos el agua que ya contiene restos de sales, ponemos nuevamente en agua limpia, ponemos las piezas otra vez y esperamos que hierva. Al poco rato, ya podemos dar por terminado el pavonado

Al retirar las piezas, como están a temperatura muy alta, se secan solas. Si no quedan totalmente secas, se pueden soplar con aire comprimido. Seguidamente las engrasamos con aceite mineral. Yo las meto totalmente en un recipiente con aceite y las dejo un buen rato, hasta que se enfríen y se pueden tocar sin peligro de quemaduras. Se retiran, se secan con un trapo frotándolas y tenemos unas piezas pavonadas y brillantes. Si queréis conseguir piezas con resultados perfectos, pulid las piezas a fondo, hasta que parezcan un espejo.



NOTA IMPORTANTE:
AUNQUE ESTE TRABAJO PARECE SENCILLO, PENSAR QUE NO ES UN JUEGO!!!
SE MANIPULAN PRODUCTOS MUY PELIGROSOS Y TODA PRECAUCIÓN ES POCA.


MATERIALES NECESARIOS:

Hornillo de butano o paellero

2 recipientes de hierro o acero inoxidable

1 recipiente de plástico o similar

Guantes de goma o material

Alicates, tenazas

Alambre

Termómetro (hasta 150º o más)

Balanza

Probeta graduada

Agua

Alcohol

Sosa
Nitrato Potásico



Suerte, y no vemos en un próximo articulo, saludos











 






















 




























 








    


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